Un haz de luz

¿Podemos realmente vivir sin sufrir? Eso es por lo que todo ser de esta vida lucha cada año, cada día, ahora. Dile a una planta que no crezca y que no se curve, enredandose de mil formas para llegar a un pobre haz de luz carente de poder aparentemente. Es un hecho con el que nacemos y que, inconscientemente, manifestamos con cosas tan simples como un bostezo y tan complicadas como la tecnología que creamos, para tener o dar la mayor facilidad a la vida. Claro está, que reina entre nosotros ese haz de luz con el que, parece ser, ya nacemos y que aunque tan pobre sea nos haga vivir.
(Fotografía por LioniceX - Puerto de la Cruz, Tenerife)









