Último respiro

Cuanto más subamos, menos aire para respirar tenemos.Y si somos muchos, menos aún. Nos presionamos los unos a los otros, pisoteamos la cabeza de los que estan debajo nuestra. Nuestra conciencia no se siente culpable por creer estar haciendo una acción justificada por ser lo que nos hace escalar más rápido, pero hay otros caminos más llanos. El problema es que lo que queremos lo queremos ya y ahora, inmediatamente, sin importar las consecuencias que pueda causar todo ello. La pendiente pronunciada quema más que la llanura larga, pero sea cual sea el camino a elegir, hay que aguantar hasta el final.
(Fotografía por LioniceX - Montaña Blanca, Gran Canaria. En la foto Nestor Suárez)









